¿Por qué mi mascota tiene problemas digestivos?
¿Por qué mi mascota tiene problemas digestivos?
Los problemas digestivos pueden aparecer en perros y gatos por diferentes motivos. Un cambio de alimento, la ingesta de algo que no debía, ciertos medicamentos o algunas enfermedades pueden provocar irritación en el sistema digestivo.
Aunque en ocasiones las molestias son pasajeras, existen señales que pueden indicar que algo más está ocurriendo y que es necesario consultar con un médico veterinario.
¿Cómo saber si algo no está bien?
Los vómitos, la falta de apetito, el exceso de salivación, las molestias al comer o los cambios en el comportamiento pueden ser señales de que tu mascota tiene algún problema gastrointestinal.
En algunos casos también pueden presentarse lesiones o irritación en el estómago o el esófago, por lo que es importante identificar la causa y no limitarse únicamente a controlar los síntomas.

¿Por qué es importante proteger el sistema digestivo de mi mascota?
Cuando existe irritación o una lesión en el tracto gastrointestinal, el contacto constante con los ácidos y el contenido digestivo puede dificultar la recuperación.
Por eso, dependiendo del diagnóstico, el médico veterinario puede recomendar tratamientos que ayuden a proteger las zonas afectadas mientras el organismo se recupera.
Algunos médicos veterinarios recomiendan Sulcravet Gel, cuyo principio activo es el sucralfato.
El sucralfato se utiliza como protector de la mucosa gastrointestinal y puede formar una capa sobre las zonas lesionadas, ayudando a protegerlas durante el proceso de recuperación.
Sulcravet Gel puede encontrarse como una opción de tratamiento en casos que involucren lesiones o úlceras gástricas, duodenales o esofágicas, siempre de acuerdo con la valoración del médico veterinario.
Si tu mascota presenta vómitos frecuentes, falta de apetito, dolor, sangre en vómito o heces, o cualquier cambio digestivo que persista, lo mejor es acudir a consulta.
El tratamiento dependerá de la causa del problema y de las condiciones particulares de cada perro o gato.