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Persa

Gato Persa

Hasta ahora se consideraba que el gato persa descendía de los gatos de pelo largo de Oriente. En el siglo XVII se introdujeron por primera vez los gatos de pelo largo en Europa. Estos procedían de la entonces existente Persia, actualmente Irán, y debieron ser la base de la cría de los gatos persas. Sin embargo, esta raza, tal y como la conocemos hoy en día, poco guarda en común con su origen. Esto no es de extrañar porque, según los últimos conocimientos científicos, los ascendientes de los gatos persas que nosotros conocemos provienen de Rusia. Un análisis genético del genoma de estos felinos refleja que esta raza desciende de los gatos domésticos rusos de pelo largo, y que no guarda parentesco con la línea asiática.

La denominación «persa» solo se estableció con la fundación de la primera asociación de criadores a principios del siglo XX. Hasta ese momento se empleaba principalmente el término «gato de Angora» para los gatos de pelo largo. Desde entonces el estándar de cría de los gatos persas ha cambiado en más de una ocasión. Con el paso del tiempo, se ha otorgado más importancia a una frente más redonda y a un cráneo con una forma más corta, mientras que el pelaje se ha vuelto cada vez más denso y con un manto inferior más abundante, lo que le ha conferido ese aspecto de peluche. Este hecho también ha supuesto una desventaja para la raza porque, al aumentar su popularidad, los persas se empezaron a criar en masa, sobre todo en EE. UU. donde se emparejaban sin considerar los perjuicios para su salud y, con ello, se consolidó un modelo de la raza cada vez más extremo. La nariz rebajada, los ojos llorosos y la tendencia a las inflamaciones en la nariz y en la garganta, así como los problemas para la asimilación de la comida y para respirar, les han conferido la fama de «raza torturada». Pero, ¿qué significa esto realmente y es correcto seguir empleando este término para los gatos persas del siglo XXI?

Características 

Persa

Apego al dueño⬤⬤⬤⬤⬤

Energía ⬤⬤⬤⬤⬤

Tendencia a maullar ⬤⬤⬤⬤

Cariñoso ⬤⬤⬤⬤⬤

Inteligencia ⬤⬤⬤⬤

Juguetón ⬤⬤

Amistad con otros animales ⬤⬤⬤⬤⬤

Amistad con niños ⬤⬤⬤⬤⬤

     

     

     

     

     

    Tamaño

    La altura varía de
    20 a 25 cm .
    Peso Persa

     Peso

    El peso varía de
    3 a 6 Kg.

     

     

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    Pelo

    Los gatos de pelo largo, sedosos y abundantes se pueden encontrar en más de cien colores diferentes. La cola del gato persa es emplumada y densa. Necesita cuidados diarios, ya que sus largas y finas hebras tienen tendencia a desarrollar nudos.

    Salud

    A pesar de tener un cuerpo musculoso y bien desarrollado, el gato persa es propenso a algunos problemas genéticos. El gato persa, sin embargo, es uno de los más afectados por problemas de salud relacionados con la herencia. Una de las razones es su hocico aplanado, que puede causar algunas dificultades para respirar. Mantenerlos en un ambiente de temperatura fresca los ayudará a no sufrir tanto, lo que también ayudará con su sensibilidad al calor. Entre los otros problemas causados ​​por el hocico se encuentran los ojos llorosos, que no es motivo de gran preocupación. Basta con limpiar los ojos diariamente con solución salina - debido a que su conducto lagrimal es muy pequeño, es común que se obstruya, provocando una acumulación de secreciones en la región. Además, otros problemas recurrentes en esta raza son la maloclusión dental, la sensibilidad al calor,

    Temperamento

    Los gatos persas son muy tranquilos e idóneos para tenerlos como el único animal en casa debido a que su necesidad de libertad está poco desarollada. A estos pequeños felinos les encantan los mimos y acurrucarse con sus dueños; son unos animales muy apegados.

    No obstante, aunque los gatos persas son animales muy equilibrados, en el fondo todavía siguen siendo depredadores. Por eso, a los gatos tranquilos y con poco interés por los juegos se les debe brindar la oportunidad de descubrir, trepar y jugar. El interior de una casa debe estar adaptado a las necesidades de los gatos que viven en ella para poder mantenerlos mentalmente en forma y felices, aunque no realicen ejercicios acrobáticos propiamente dichos.

    Cada casa debe contar con, al menos, un rascador porque, aunque los gatos no muestren mucho interés por las diversas opciones para trepar, rascar forma parte de su comportamiento natural. Los mininos deben rascar para liberarse de las capas de uña muertas. Además, estos marcan su territorio a través de señas de arañazos y difunden un «olor de bienestar» a través de las glándulas odoríferas de sus patitas, siendo este imperceptible para los humanos. Los gatos que no disponen de un rascador, un poste o una tabla para rascar, tarde o temprano acabarán haciendo uso de las esquinas de las habitaciones o de los muebles para desarrollar este instinto. Pero los rascadores no solo cubren la necesidad de rascar, sino también ofrecen opciones para trepar y una fantástica plataforma desde la que observar lo que ocurre alrededor. A los gatos les encanta contemplar el mundo desde las alturas, por lo que también puedes colocar una hamaca para la ventana o para el radiador.

    Inteligencia

    Los gatos persas tienen una personalidad muy específica. Se les considera gatos tranquilos e inteligentes. Es precisamente esta inteligencia la que les ayuda a adaptarse con bastante facilidad a nuevos hogares y familias ya llevarse bien con los niños y otros animales domésticos. Además, los persas son mascotas muy expresivas y sensibles, que intentan comunicarse con sus humanos a través de maullidos y miradas. Como se mencionó anteriormente, no hay necesidad de preocuparse por la obediencia al criar un gato persa. Son extremadamente dóciles y tranquilos. Como no tienen instintos salvajes, no muerden ni arañan, lo que puede convertirlos en presas fáciles si están en la calle. Pero no hay que preocuparse por eso: son gatos domésticos, que prefieren tumbarse y relajarse que salir a la calle o saltar sobre los muebles. Sin embargo, aunque obediente, es necesario mantener su caja de arena siempre limpia. Debido a que son muy higiénicos, se niegan a hacer sus necesidades en lugares sucios e ir a otro lado.

    Edad Promedio

    Debido a que son gatos muy tranquilos, tranquilos, dóciles y les gusta quedarse en casa, la esperanza de vida de los gatos persas es de 14 años, siempre que no tengan problemas renales (algo propio de la raza, sobre todo por su predisposición a quistes renales).

    Cuidado

    Aunque el suave pelaje de los persas despierta el interés de muchos amantes de los gatos, no se debe olvidar que los gatos de pelo largo requieren un cuidado especial. Para evitar los nudos de pelo, los gatos persas deberían peinarse exhaustivamente cada día. Una vez que el pelo de estos gatos se enreda, es posible que solo pueda solucionarlo un veterinario. Pero no hay que preocuparse porque, en caso necesario, el pelo afeitado volverá a crecer muy pronto.

    Durante la muda de pelo los gatos persas pierden una cantidad inmensa de su pelaje aunque se les peine o cepille con regularidad. La pasta de malta y la hierba gatera contribuyen a expulsar de forma natural los pelos ingeridos y a prevenir las obstrucciones.

    Debido a su nariz corta, es frecuente que los gatos persas necesiten ayuda para limpiarse la zona ocular y nasal. Normalmente, suele ser suficiente con un pañuelo húmedo, ya que el té de manzanilla o productos similares pueden irritar aún más la zona de los ojos. La cara plana de los gatos persas también requiere un alimento especial porque estos toman la comida principalmente con la lengua. La comida húmeda con una consistencia más pastosa suele ser más fácil de ingerir que la que contiene trozos grandes de carne.

    Datos Curiosos

    Algunos gatos famosos son de raza persa. Es el caso, por ejemplo, de Snowball, el gatito de la película Stuart Little, y Garfield. Los persas recién llegaron a Europa a finales del siglo XVI ya América a finales del siglo XIX.